Fauna
Patrimonio vivo de las Islas Baleares. Posidonia
por Seby el 16 mar 2009, en Fauna
En Formentera se encuentran las praderas de posidonia más importantes del Mediterráneo, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La Posidonia oceanica forma verdaderos bosques marinos que oxigenan las aguas. En las Baleares se conoce con el nombre de “alga”, pero no es un alga sino una planta con raíz, tallo, hojas, flores y frutos con semillas. Las praderas que conforma son bosques desbordantes de vida, que además protegen la línea de costa y favorecen la conservación de las playas.

Posidonia Mediterránea
Entre la posidonia viven numerosas especies que encuentran aquí alimento y protección, un ambiente seguro para aparearse y poner los huevos, donde las crías crecen en una especie de guardería con alimento abundante. Una de ellas es el caballito de mar (Hippocampus ramulosus), con su forma de pieza de ajedrez camuflándose a la búsqueda de pequeños invertebrados y larvas. También viven numerosos peces pequeños, como doradas, doncellas y escorpinas, entre muchos otros.

Posidonia Mediterránea
Nueva materia prima como fuente de energía renovable
En la actualidad numerosos científicos estudian el uso de este residuo como fuente para la fabricación de biocombustible, además de cómo material de construcción. Este último tipo de uso, como material de construcción, no es innovador ni novedoso en absoluto. Los pobladores de estas islas ya utilizaban esta plata para la construcción de los tejados de sus viviendas. En la actualidad hay numerosos estudios que afirman que este material, mezclado con otros elementos orgánicos, puede servir para crear nuevos cementos que adquieren unas cualidades innovadoras dentro de los campos de aislamiento tanto térmico como acústico.
La otra línea de investigación que tiene a la posidonia como objetivo es la encaminada a desarrollar un sistema de empleo de las hojas de esta planta como biocombustible para calderas, aprovechando, de esta forma, un residuo que se acumula en las playas locales y que termina invariablemente saturando los vertederos de las localidades costeras y convirtiéndose en un problema para la población. Convertir estos restos naturales en una fuente de energía renovable solucionaría así dos problemas a la vez.
Tras estos estudios el reto consiste en alcanzar el equilibrio perfecto para no romper con el ecosistema local, permitiendo que las playas baleares se regeneren con estos residuos de posidonia, es decir, conseguir averiguar qué parte de estos residuos naturales debe quedarse en la playa y hasta qué cantidad puede retirarse.
Patrimonio vivo de las Islas Baleares. Lagartijas de Ibiza y Formentera
por Seby el 16 mar 2009, en Fauna
Largas, esbeltas y de una tonalidad que comprende toda la gama posible entre el marrón claro hasta el verde azulado. Las lagartijas de Ibiza y Formentera no temen la presencia humana, y son casi las únicas pobladoras de un paisaje agrio para la vida, como la Mola de Formentera, a merced del sol y el viento. Pertenecen a la especie Podarcis pityusensis, distinta de la predominante en las Baleares y en el continente, la Podarcis lilfordi. La diferente evolución de las lagartijas en Baleares es aún un misterio, un fenómeno que cautiva a los investigadores.

Podarcis Pityusensis
La Podarcis pityusensis es endémica de las islas de Formentera, Ibiza e islotes de los alrededores, donde ha sufrido cambios originados por una evolución en un ecosistema insular, que ha modificado su tasa de reproducción, su alimentación y su conducta. Así, pone 1 ó 2 huevos, mientras que la lagartija continental suele poner de 4 a 8, pero notablemente más grandes. Y mientras que en el continente tiene una sola época de apareamiento, en las islas puede tener hasta tres.

Podarcis Pityusensis
Las lagartijas son eminentemente vegetarianas. La Podarcis pityusensis incluye en su dieta entre un 40 y un 85% de materia vegetal, sobre todo frutos, flores, polen y hojas. La mejor época para ver las lagartijas es en primavera, cuando se activan después del frío del invierno, y hasta el otoño.

Podarcis Lilfordi
Patrimonio vivo de las Islas Baleares. Tortuga mediterránea
por Seby el 12 mar 2009, en Fauna
La Testudo hermanni es una tortuga de tamaño medio —de hasta 27 cm de longitud de caparazón, en el caso de las hembras, que son de mayor tamaño que los machos—, de coloración amarilla y negra.
Su área de distribución comprende las islas de Mallorca y Menorca. En Mallorca está presente en la mayor parte de la isla, a excepción de la sierra de Tramuntana. En Menorca está distribuida por toda la isla, aunque se encuentran menos ejemplares cerca de las ciudades de Maó y Ciutadella, debido a la presión urbanística.
Habita en cerros, barrancos y dunas, con vegetación característica del área mediterránea, como pinos, acebuches y lentiscos. Se alimenta principalmente de hojas, frutos y a veces invertebrados. Se muestra activa durante los meses de primavera, verano y parte del otoño. Pero en los meses más fríos hiberna.
Tortuga mora En Baleares vive también una especie muy semejante a la tortuga mediterránea: la tortuga mora, Testudo graeca, más oscura que ésta y de distribución más limitada.

Tortuga mora

Tortuga testudo graeca
En Mallorca se halla exclusivamente en un enclave de unos 100 km², en Calvià, en la zona oeste de la isla. En Formentera se la ha considerado extinguida, a pesar de las noticias de la existencia de un posible núcleo relicto.
Las tortugas sufren muchas amenazas: incendios forestales, urbanizaciones, pesticidas, animales que depredan huevos y crías, etc. A ello cabe sumar el hecho de que tradicionalmente se han usado como “mascotas” en corrales y terrazas, sin poder criar. Su captura es ilegal, ya que se trata de especies protegidas, incluidas en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.
La Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de las Illes Balears ha realizado diversas campañas en colaboración con el Centro Sanitario Municipal de Protección Animal de Son Reus y el centro Natura Parc para recoger tortugas cautivas y reintroducirlas a su medio.
Desde finales de los 80 se han liberado unas 1.000 tortugas, principalmente en los parques naturales de Llevant y Mondragó. También se realiza un seguimiento de las poblaciones dañadas por incendios forestales.
Ferreret ó Sapillo Balear, único en el mundo
por Seby el 12 mar 2009, en Fauna
El sapillo balear o ferreret (Alytes muletensis). Anfibio que mide unos 4 cms del hocico a la cola. Coloración muy variable, normalmente marrón claro, ocre hasta verdoso, siempre con manchas irregulares oscuras muy variables en cuanto a forma y distribución.
El ferreret, es una especie endémica de Mallorca, esto quiere decir que es propia y exclusiva de la isla y que por lo tanto no se encuentra en ninguna otra parte del mundo.

Ferreret ó Sapillo Balear
Las extremidades son largas, adaptadas a trepar entre las piedras resbaladizas de su hábitat. Los ojos son grandes, indicando sus costumbres crepusculares y nocturnas.
Destaca la casi ausencia de glándulas tóxicas en su piel. Se trata de un animal que ha evolucionado sin la presencia de depredadores.
La lengua tiene una forma redondeada y aplanada al mismo tiempo, característica de la família de los discoglósidos.
Las larvas, en comparación con otros anfibios son grandes, con el orificio respiratorio ventral. Se alimentan raspando el sustrato, absorbiendo trocitos de algas y otras materias orgánicas.
Ha evolucionado sin depredadores. Desapareció de Menorca y gran parte de Mallorca después de la llegada del hombre en las Baleares. Se trata por lo tanto, de una relíquia de la fauna prehumana.
Pone pocos huevos (de 7 a 20) que son transportados por el macho mediante un cordón en las patas posteriores.
El desarrollo de las larvas, los renacuajos, es muy lento. Los adultos, de costumbres nocturnas y trepadores viven en los lugares més recónditos de la Sierra de Tramuntana, dentro de surcos de torrentes y fuentes de montaña donde ni el hombre ni los depredadores han conseguido llegar.

Ferreret, único en el mundo, habita sólo en la Isla de Mallorca
Descrito antes por paleontólogos que por zoólogos, en el año 1977, se describió este anfibio mediante el estudio de unos restos óseos del Plioceno-Holoceno hallados en una cueva de Establiments y en otra denominada de Muleta en Sóller. Por el hallazgo efectuado en esta última primeramente se le nombró como Baleaphryne muletensis.Pero ya hace tiempo se tenía conocimiento de un pequeño anfibio en la Sierra de Tramuntana, donde los payeses lo conocían como ‘ferreret’, puesto que su canto se asemejaba a los golpes de martillo de un herrero. Esto motivó su búsqueda dando como resultado unos ejemplares descritos para la ciencia que datan de 1980, momento hasta el cual se consideraban especie extinguida, y se localizaron en torrentes montañosos del norte mallorquín. Ha sido una especie que por diversos motivos siempre ha estado al borde de la extinción, la última amenaza, ya superada, era un hongo que parasita en su piel y le provocaba una enfermedad denominada quitridiomicosis.

