Maravillas del Mundo
Huanchaco, la playa de los “Caballitos de Totora”
por Seby el 10 abr 2012, en BlOg, Maravillas del Mundo, Paisaje
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Huanchaco es una pequeña bahía vigilada desde un farallón por una imponente iglesia colonial llamada Virgen del Perpetuo Socorro, con un fascinante y centenario muelle que reta complaciente al suave oleaje.
Aquí se conserva el uso cotidiano del caballito de totora, la más antigua nave marítima de América y los pescadores locales mantienen los usos y costumbres empleados desde el inicio de la historia del hombre en esta parte del Pacífico sur.
El espectáculo de los caballitos saliendo a la mar, como verdaderos corceles acuáticos, es inolvidable. El mar levanta sus tibias olas y cobija a bañistas y surfistas que surcan las aguas, junto a las milenarias naves de los chimús y de los incas, con una fraternidad que recrea el encuentro cordial de la historia antigua con el presente moderno.
Y así, los visitantes y los lugareños comparten ese incomparable escenario que es Huanchaco, ubicado muy cerca de la ciudad de Trujillo del Perú.
Un poco de historia
Huanchaco se ubica 14 km. Al noroeste de la ciudad de Trujillo. Este antiguo pueblo de pescadores a conservado el uso ancestral de los llamados “caballitos de totora”,que fueron usados por los Moche y los Chimú. Fue tanta su importancia que aparecen representados en la cerámica y las paredes de Chan Chan, la ciudad de barro más grande del mundo.
Huanchaco fue un pueblo de pescadores desde antes de la llegada de los españoles. En tiempos del virrey Toledo (1560 – 1570) la población de Mansiche fue trasladada en gran número a esta caleta.
El nombre de Huanchaco se utiliza desde el siglo XVIII. Existen varias versiones sobre el origen del nombre. Es posible que derive de Huaycocha o Waucocha, cuyo significado habría sido “laguna de peces”, posiblemente por la forma de semicírculo que tiene la playa. Otra versión indica que los antiguos pescadores , antes de ingresar a pescar, se pintaban el pecho de rojo, imitando el color de una ave llamada huanchaco, por lo cual fueron conocidos como “huanchaqueros” y el lugar donde vivían como Huaycocha. Por último, para el cultivo de la totora existen desde la época Moche los HUACHAQUES, que en el idioma Muchic significa “chacra o terreno hundido”, son pozos donde se aprovechan las filtraciones del subsuelo. Es posible entonces por la semejanza fonética que HUANCHACO derive su nombre de dicho vocablo.
Huanchaco, fue durante la época colonial un puerto que perdió su importancia hacia 1870, cuando se fundó el puerto Salaverry. En 1891 se construyó un muelle de 108 metros, que se ha conservado hasta ahora.
Sobre lo alto de la colina se ubica el templo de la Virgen del Perpetuo Socorro, que fue construido sobre una Huaca Chimú. En su interior se ubica la imagen de la Virgen de la Candelaria del Socorro, obsequiada por el rey Carlos V; la escultura fue hecha en Sevilla, tomando como modelo el rostro de la madre del rey, “Juana la Loca”. Llegó a Huanchaco el 2 de febrero de 1537, considerada por eso como la primera y más antigua imagen de América Latina. Cada cinco años, desde 1861 la imagen es llevada a Trujillo. La capilla de San José ubicada en Chan Chan que se construyó como lugar de descanso para dicho recorrido.
Actualmente, Huanchaco es la playa más concurrida de Trujillo. Es también un magnifico lugar para la práctica de surf. Para los amantes de la comida marina es el lugar ideal, pues los restaurantes frente al mar ofrecen los platos y sabores más exquisitos, preparados con lo más selecto de pescados y mariscos. Sobrios hoteles albergan a quienes desean disfrutar de una noche con el sonido y la brisa del mar . Existen entonces innumerables razones y pocos pretextos para no visitar Huanchaco, al menos una vez en la vida.
El clima es cálido y como los pescadores artesanales proveen de peces siempre frescos, la gastronomía del lugar es otro de sus encantos.
MACHU PICCHU, 100 años del descubrimiento por Hiram Bingham
por Seby el 24 jul 2011, en Maravillas del Mundo

MACHU PICCHU 100 años del descubrimiento por el historiador y explorador Hiram Bingham
El arqueólogo Hiram Bihgham creyó que había encontrado la mítica ciudad perdida de los incas. Regresó al año siguiente, financiado por Yale y la joyería Tiffany.
Hoy hace 100 años que descubrió Machu Picchu, la ciudadela inca que en 2007 fue declarada como una de las nuevas Siete Maravillas del Mundo.
Bingham iba tras la mítica ciudad perdida de los incas, el lugar donde Pachacútec, el último emperador indígena plantó cara a los conquistadores españoles en el siglo XVI.
Partió desde Cuzco. Recorrió el cañón del caudaloso Urubamba, y el 24 de julio de 1911 por la mañana llegó al puente de Mandor.
Allí, un niño lo guió por la espesa vegetación. El norteamericano tuvo que agarrarse a la maleza para ascender por las empinadas y espesas laderas de la Montaña Vieja, Machu Picchu en quechua.
Cuando coronó la cima, se entusiasmó: “Escondido entre los árboles había un gran muro cubierto por el musgo [...]. Lo recorrí y vi que formaba parte de una casa y que en seguida había otra, y después otra más”, escribió Bingham.
Creyó que había encontrado la ciudad perdida de los incas y, aunque muchos se lo rebatieron, él insistió, tozudo, en el libro que publicó en 1948 La ciudad perdida de los incas.
Machu Picchu no era la ciudad perdida; la auténtica la encontró en 1964 el aventurero Gene Savoy, en la región de Vilcabamba, en un lugar que, curiosamente, había explorado Bingham.
La paradoja es sorprendente: la había descubierto sin saberlo y, sin embargo, se empecinó en colgarse la medalla de Machu Picchu, que no le correspondía. Según demuestran varias fuentes, entre otras, el diario del propio Bingham que luego él decidió olvidar, el peruano Agustín Lizárraga había estado en Machu Picchu nueve años antes. Y había dejado su firma y la fecha de su visita, escritas en carboncillo sobre las piedras de la ciudadela.
Además, hay evidencias de que, en 1867, el explorador alemán August Bern también había estado allí. Pero no supieron dar al hallazgo la publicidad que Bingham le otorgó. En 1912 regresó con más pertrechos. Financiaban la Universidad de Yale y su mujer, Alfreda Mitchell, nieta del fundador de la joyería Tiffany de Nueva York.
Además se llevó a un equipo de la revista National Geographic, dirigido por Alexander Graham Bell, el inventor del teléfono. La revista celebraba su vigésimo aniversario con una edición dedicada a este importante hallazgo. Así se enteró el mundo de la existencia de Machu Picchu.
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El lugar mantiene la magia y el encanto. Y continúan barajándose varias tesis sobre su finalidad. Se construyó sobre 1450 d.C. y se cree que era un sitio sagrado, dedicado al retiro de las élites y a los rituales religiosos.
Los turistas (unos 800.000 al año) acuden porque Bingham estuvo allí y lo contó. Pero en Perú no se guarda buen recuerdo del norteamericano. Se llevó unas 50.000 piezas arqueológicas a su país. Prometió estudiarlas y luego devolverlas, pero el retorno le ha costado a Perú un siglo de demandas. Por fin en 2007 comenzó la devolución, que todavía no se ha completado. El tesoro se custodiará en un nuevo museo de Cuzco.
Fuente: La Gaceta, intereconomia.com
Playas vírgenes de Mallorca, ¿donde estan? (III)
por Seby el 04 ago 2010, en Maravillas del Mundo

Cala Deià
Cala Deià está a 10 kilómetros de Sóller, situada entre Punta de Son Beltran y sa Pedrissa, donde se levantó una torre de defensa contra las incursiones piratas. Los picos imponentes del Teix (1.064 metros d’altitud) y el Caragolí proyectan su sombra hacia Deià.
Este entrante de mar bellísimo, rodeado de acantilados medianos, coronados por monte bajo y pinar, finaliza en una playa semicircular en la que desemboca un torrente y se levantan hermosos bancales.
Arena gruesa y grava componen su paradisíaco talud de pronunciado desnivel. En los márgenes se hallarán un embarcadero pequeño, escars y unos restaurantes, muy elogiados por sus arroces y pescados a la plancha. Es habitual en verano coincidir con personajes populares de ámbito internacional.
Las condiciones marítimas y subacuáticas desaconsejan el fondeo de embarcaciones, puesto que el azote del viento del noroeste-norte-noreste la convierten en una zona peligrosa. Cerca de la playa existe una roca sumergida a tres metros de profundidad y el fondo de arena y roca es inseguro. Si se desea calar, se aconseja hacerlo con luz diurna y frente el embarcadero, sobre fondo de grava y roca, a cuatro metros de la superficie. A 3,7 kilómetros se encuentra Port de Sóller.

Es Canyeret
Es Canyeret también conocida como Platja de Llucalcari situada a ocho kilómetros de Sóller. El topónimo del pequeño núcleo poblacional de Llucalcari es de origen latino y árabe, traduciéndose como “alquería del bosque”.
Las rocas, algunas de dimensiones enormes, los cantos rodados y la grava componen el talud de esta cala diminuta bella, que es apta para el baño, aunque se desaconseja su uso para el fondeo de embarcaciones por estar azotada por el viento de norte y salpicada de peñascos emergentes.
En sus inmediaciones existe una fuente de agua dulce, junto a una higuera, que emana sobre arcilla, hecho aprovechado por los visitantes para darse baños de barro. A su vez, en las cercanías de su costa, hacia el noreste, y sólo visible desde el mar, se divisará sa Cova Fosca, una gruta de grandes dimensiones horadada hacia el interior de los impresionantes acantilados y abierta hacia el Mediterráneo. A 3,2 millas marítimas se encuentra Port de Sóller.
El acceso por carretera es sencillo siguiendo la señalización viaria, aunque el vehículo particular se deberá estacionar en los huecos que proporcione la propia calzada. A partir de aquí se deberá caminar unos 300 metros por un sendero rodeado de pinos, encinas, olivos, algarrobos, y cercano a un bonito hotel.
El acceso por carretera es sencillo siguiendo la señalización viaria. En sus proximidades hay un aparcamiento, siempre abarrotado. Se recomienda bajar caminando este kilómetro final por esta calzada o por los caminos empedrados dels Ribassos y de sa Vinyeta.

Cala Banyalbufar
Cala Banyalbufar a 17 kilómetros de Valldemossa, situada entre Punta sa Galera y sa Pedra de s’Ase. En los alrededores existe un núcleo residencial y alojamientos turísticos.
Este bellísimo entrante de mar de Serra de Tramuntana, en forma de uve, finaliza en una cala tranquila en la que destaca su longitud en proporción a su estrechez. Cantos rodados y gravas forman el talud que acogerá a los visitantes. La luminosidad que desprenden las porciones de sus acantilados verticales sin cubrir por mullidos pinos, doblegados por la acción eólica, aumenta por la claridad de su agua transparente, que invita al buceo.
Las condiciones marinas y subacuáticas desaconsejan el fondeo de embarcaciones por su exposición a los vientos de componente oeste-noroeste-norte que encabrita el mar. Se recomienda al navegante que cale en Port des Canonge o en sa Galera, ya que ofrecen una mayor seguridad. Si el patrón continúa deseando anclar frente a esta playa, dispondrá de un fondo de grava y roca, a una profundidad que oscila entre tres y cinco metros. A 11,3 millas marinas se encuentra Port de Sóller.
El acceso por carretera es sencillo siguiendo la señalización viaria. Una vez en la localidad de Banyalbufar, se tomará la calla Major que conduce hasta esta cala, donde se podrá aparcar el vehículo particular gratuitamente. Cabe la posibilidad de arribar mediante transporte público, cuya parada de autobús más cercana se halla a medio kilómetro de distancia.

Platja de Son Bunyola
Platja de Son Bunyola está a 12 kilómetros de Esporles, situada entre sa Cova y Port des Canonge. Recibe su nombre del torrente homónimo que desemboca en este tramo costero salvaje.
Las diferentes tonalidades de cantos rodados y grava contrastan con la arcilla rojiza, con huellas de dinosaurios, de los cantiles en que se encasta esta cala, casi virgen, de Serra de Tramuntana, sólo conquistada por los escars (varaderos artesanales típicos de Illes Balears) de los pescadores. Un pinar frondoso, que puntea el litoral, corona este roquedal de media altura. Las dimensiones reducidas de esta playa hermosa varían según la fuerza del caudal de Torrent de Son Bunyola y, en menor medida, del ímpetu de las corrientes marinas.
Las condiciones marinas y subacuáticas desaconsejan el fondeo de embarcaciones frente a su talud por su exposición a un viento del norte que encabrita el mar. Se recomienda al navegante que cale en Port des Canonge, ya que es la porción de litoral perteneciente a los municipios de Banyalbufar y Estellencs que ofrece una mayor seguridad, aunque el patrón tampoco deberá fiarse en exceso de este caladero. A 9,2 millas marinas se encuentra Port de Sóller.
El acceso por carretera es sencillo siguiendo la señalización viaria hasta Port des Canonge. Aquí se deberá aparcar el vehículo particular y se caminará tres hectómetros hasta llegar a este pintoresco lugar, usado en su día para el contrabando. También existe un sendero en dirección a Banyalbufar.

Port de sa Pedra de s'Ase
Port de sa Pedra de s’Ase a tres kilómetros de Banyalbufar, localizado entre s’Escull d’en Romaní y Cova des Carbó, así como bajo la mirada de Talaia des Verger o Torre de ses Ànimes. Puerto y atalaya están unidos por un camino, usado actualmente por los excursionistas.
Este accidente geográfico es un saliente redondeado con un peñasco enfrente denominado sa Pedra de s’Ase. Este escollo recibe este nombre porque visto desde el mar tiene dos protuberancias simétricas que se asemejan a las orejas de un burro.
Continuando con la explicación de los topónimos, la inclusión de la palabra “almas” en la denominación de Torre de ses Ànimes hace referencia a la construcción de es Rafal de Planícia, en las inmediaciones, donde, según las leyendas y alguna noticia histórica, se producían apariciones espectrales. Estos lugares encantados eran bautizados tradicionalmente como ses Ànimes. Desde este bastión de señales, -que se edificó el año 1545, y probablemente, sea la construcción de este tipo más antigua de Mallorca, se comunicaba con sus torres homólogas alzadas entre Sóller e Illa de sa Dragonera-.
La antigüedad de los terrenos de Banyalbufar se sitúan en los 300 millones de años. Una prueba de esta longevidad son los restos fósiles de la era Secundaria (Triásico) hallados en las proximidades de sa Pedra de s’Ase, fauna de artrópodos, himenópteros y peces. También se encontraron huellas de unos reptiles más arcaicos que los dinosaurios, especie conocida como Chiroterium.

Punta de sa Galera
Punta de sa Galera también conocida como Sa Galera está a un kilómetro de Banyalbufar, situada entre ses Escaletes y Punta Grossa, así como bajo la mirada de Coll de sa Bastida y Puig de ses Planes (339 metros de altitud). Este conjunto forma parte d’Àrea Natural d’Especial Interès de Serra de Tramuntana.
El tramo de litoral comprendido entre la punta de es Cavall Bernat y el Port de Banyalbufar se caracteriza por unos acantilados que superan los tres hectómetros de altura y por un litoral abrupto, prominente, con numerosos arrecifes, talud de guijarros.
Los terrenos costeros de Banyalbufar tienen escrito en sus sedimentos los sucesos de las eras Primaria (identificable por las láminas grisáceas, parecidas a la pizarra, correspondientes a la etapa del Paleozoico) y Secundaria (identificable por los estratos rojizos pertenecientes al periodo Triásico). Este hecho hace que esta parte de la superficie de Mallorca sea de las más antiguas de Illes Balears, unos 300 millones de años. Algunas de sus deformaciones se produjeron a finales del Paleozoico, momento en que se constituyó el bloque unitario de la Pangea. De esta masa de tierra surgieron los continentes actuales, una vez que ésta se quebró.
Las condiciones marinas y subacuáticas de Punta de sa Galera son aptas para el fondeo de una embarcación, puesto que resguarda del embate de los vientos de la zona. Los navegantes de esta región buscan preferentemente sa Galera, ya que es el lugar donde se puede varar con mayor facilidad. La instalación portuaria más cercana es Port de Sóller.
Trujillo, centro de interés turístico en Perú (I). Las casonas coloniales de Trujillo
por Seby el 09 jul 2010, en BlOg, Maravillas del Mundo

Trujillo y sus casonas coloniales
Trujillo es tan agradable y encantadora, que se puede pasar horas recorriendo las mismas calles o sentado en la banca de alguna romántica plazuela, porque la ciudad seduce a quien la visita y se tiene la sensación de no querer dejarla nunca.
Si usted llega a Trujillo tomará conciencia de ello, pero es recomendable que escape, aunque sea por un momento, de la seducción y visite los restos arqueológicos localizados en los alrededores de la ciudad y las playas trujillanas.

Ventanas coloniales de Trujillo
El centro histórico de Trujillo está ubicado en la zona amurallada durante la colonia, conserva algunas casas e iglesias coloniales en muy buen estado, una hermosa Plaza de Armas, construcciones también de la época republicana y modernas que le dan un encanto y prestancia señorial.
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CASA BRACAMONTE En esta mansión vivió el general José Maria Lizarzaburu, prócer de la independencia de Trujillo. Tiene un pozo artesiano y amplios ambientes.
CASA GANOZA CHOPITEA Posee una de las fachadas policromadas mas hermosas del período virreynal en Hispanoamérica. El monumento tiene pinturas murales de estilo manierista, barroco, rococó y neoclásico. Es sede del patronato de Trujillo, y en sus ambientes se realizaran exposiciones culturales.
CASA GUIMARAES Fué construida en una sola planta, su parte frontal o fachada principal posee dos niveles. La fachada asimétrica conserva en sus dos niveles un hermoso y bien proporcionado balcón de cajón de esquina, que con sus molduras y celosías evidencian características del estilo colonial.
CASA DEL MAYORAZGO DE FACALÁ Tiene los techos artesanos mas bellos de Trujillo, un balcón de esquina de estilo mudejar, amplio pozo artesiano, y es sede de exposiciones culturales.
CASA URQUIAGA O CALONGE Brindó hospedaje a Don Simón Bolívar durante la Guerra de la Independencia. Aún se conservan su hermoso escritorio de caoba, diversos objetos de plata, muebles y una colección de cerámica precolombina.
CLUB CENTRAL Hoy en día es un oasis en la ciudad, para quienes han disfrutado de sus servicios y ambientes, el Club Central constituye un espacio ajeno al caos urbano de la ciudad. O también por las increíbles fiestas de carnaval, donde la alegría y la magnificencia hacen honor a su nombre. Por ello es bueno recordar su historia y origen.
PALACIO ITURREGUI Es la mansión neoclásica más hermosa de Sudamérica , tiene amplios patios, bellas rejas con decoración botánica y los salones dorado y azul con fino mobiliario. Fue residencia del acaudalado Juan Manuel Iturregui, Prócer de la independencia de Lambayeque.
CASA DEL GRAN MARISCAL DE ORBEGOSO Bello monumento virreynal propiedad del prócer de la independencia Sr. Luís José de Orbegoso y Moncada, que fue el presidente del Perú (1833-1835). Esta mansión ha conservado su típica planta colonial y muchos de sus muebles y alfombras de aquella época. El mariscal heredó la casa en 1815 de su padre, don Justo de Orbegoso, casado con doña Francisca de Moncada, Condesa de Olmos, y emprendió a partir de 1825 importantes obras en la propiedad como la eliminación de una extensa galería de esquina, reemplazándola por un balcón de cajón y amplias ventanas de reja en las fachadas.
CASA DE LA EMANCIPACIÓN Es el santuario Cívico de la ciudad, donde Torre Tagle gestó la independencia de Trujillo en 1820. fue sede del Primer Congreso Constituyente y Palacio de gobierno con Riva Agüero. Actualmente es sede de exposiciones culturales gratuitas.

