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HUAMACHUCO (I), pueblo de hombres con sombrero de halcón

por Seby el 06 sep 2011, en Culturas, EXPERIENCIAS, Paisaje

En plena Cordillera de los Andes de la sierra de la región La Libertad, a 3200 metros de altura y ubicada a 184 Km. de la ciudad de Trujillo, se encuentra Huamachuco, que significa “Sombrero de Halcón”. Su fundación por los padres Agustinos fecha del año 1554, pero la histo­ria de Huamachuco se remonta mucho tiempo atrás, cuando una tribu con cultura e idioma propio llamados Wachemines, vivían entre las cumbres de la cordillera y adoraban al dios Atagujo.

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Plaza de armas de Huamachuco

Huamachuco, es una ciudad con una belleza especial, sin em­bargo poco promovida turísticamente; el tiempo de trayecto y la carretera siempre han sido un factor perjudicial para el turismo regional. Actualmente con la carretera Trujillo-Otuzco el tiempo de viaje se ha reducido a seis horas y se espera que con la nueva carretera se reduzca aun más.

La infraestructura en general y el transporte en Huamachuco no son los más adecuados para ofrecer un turismo de calidad, sin embargo es un destino perfecto para los amantes de la naturale­za paisajística, de la cultura, y de la aventura. En estas líneas les recomendamos algunos lugares a visitar.

Como cualquier ciudad que visitas por primera vez, caminar por su Plaza de Armas es infalible en el viaje. Considerada una de las más grandes del Perú, el cuidado de sus jardines, unido a sus hermosas esculturas ecológicas hechas de ciprés, recuerdan a Cajamarca. Es costumbre que las noches en la Plaza de Armas, estén amenizadas con música (baladas) que salen de los altavo­ces ubicados dentro de la misma plaza. Los pobladores, especial­mente jóvenes, dan vueltas conversando alrededor de ella.

La Catedral está ubicada en la Plaza de Ar­mas y fue construida sobre la antigua igle­sia matriz que sufrió un funesto incendio en 1920.

El campanario, tiene una altura de más de 20 metros y se levanta a un cos­tado de la catedral, en un grueso arco que sirve de soporte a una espadaña, de la que penden tres campanas. En un tercer nivel existe otro arco más pequeño que los an­teriores y en él se encuentra una campana de sonido lúgubre, que se toca cuando ha fallecido alguna persona.

La Capilla San José, tiene importancia his­tórica porque fue edificada sobre la Huaca Purrumpampa del período Pre-Inca, es­cenario donde se rindió pacíficamente el Gran Huamachuco. Se ubica a un costado de la Plaza de Armas. Es una capilla de ado­be mandada a construir por el Encomen­dadero español Juan Sandoval y finalizada por su esposa Florencia de Mora. Pertene­ce al Periodo Colonial.

La casa donde nació José Faustino Sán­chez Carrión -y donde fue recibido el ge­neral Simón Bolívar brindándose el primer baile en su honor -actualmente ha sufrido varias modificaciones, desde la subdivisión en tres viviendas, y actualmente funcionan negocios particulares. Se ubica en la Plaza de Armas.

En el Colegio San Nicolás, estudiaron César Vallejo, Carlos Uceda Castañeda, Abelardo Gamarra, Julio Chiriboga, Clodomiro Gue­vara, Néstor Gastañadui, entre otros.

La Casa de los Arcos, en la entrada de Hua­machuco, al costado del Puente Grande, forma parte de las construcciones más an­tiguas de la ciudad y es de dos plantas; en la primera sobresale un corredor con arcos. Su importancia radica en que sirvió para ofrecer la bienvenida a todas las persona­lidades que llegaban a Huamachuco, como es el caso de Simón Bolívar, a quien se le brindó una recepción en este recinto. Tam­bién le sirvió de cuartel general mientras permaneció en Huamachuco.

El Museo Wamachuko, en la plazuela “Tau­ricuxi” (Jirón Sucre, a una cuadra de la Pla­za de Armas), alberga diferentes objetos arqueológicos de la cultura de nuestros antepasados.

Muy cerca de la ciudad, en el manantial “Agua de los Pajaritos”, se aprecia el aflo­ramiento de agua cristalina de las rocas, producto de las filtraciones del cerro “San­ta Bárbara”. Se tiene la creencia que el fo­rastero que bebe de sus aguas se queda en Huamachuco para siempre.

Markahuamachuko se destaca por ser uno de los complejos arqueo­lógicos más grandes de la sierra norte del Perú y pro­bablemente también de la sierra peruana en general, y se puede divisar lo exten­so de la Cordillera de los Andes. Estudios realizados indican que las construccio­nes de Markahuamachuko fechan desde el año 400 al 1000 D.C., lo que indica que fue habitado aproximada­mente 600 años antes del Imperio Incaico.

La Laguna de Sausacocha se encuentra a tan sólo 6Km. al este de la ciudad de Huama­chuco, su extensión es de 172 hectáreas de agua; su profundidad es de de 1.50 m. casi a la orilla y de 12 a 15 m. como máximo. Sus aguas son de color azulado, son completamente frías y en ella se crían truchas. La laguna es alimentada por las aguas de las lluvias y por filtraciones, es navegable.

En Huamachuco se encuentran las aguas termales de Yanasara y El Eden. Las aguas termales de Yanasara, se encuentran ubi­cadas a unos 18 Km. de Huamachuco (un poco más de dos horas en combi), sus aguas tienen una temperatura de 40 °C.; de los análisis realizados se deduce que contienen Cloruro de Sodio, Cloruro de Cal­cio, Sulfuro de Sodio, Hiposulfito de Soda y  Hierro. En el caso de El Edén, ubicado a 17 Km. de Huamachuco y a 5 Km. de Curgos, sus aguas tienen una temperatura superior a las de Yanasara. Durante el trayecto al Edén y en él mismo, la belleza paisajística es espectacular. El transporte para ambos lugares, sale desde el terminal; es acon­sejable madrugar y salir muy temprano ya que los servicios públicos de transporte para estas zonas, no conservan una for­malidad de horarios en sus rutas, sino que salen de acuerdo a la afluencia de gente y donde las últimas salidas son al mediodía. Es recomendable realizar las visitas con el tiempo suficiente para volver a Huamachu­co, puesto que en Yanasara -aprovechando el afloramiento natural de estas aguas- se han construido instalaciones para visitan­tes, pero en el caso de El Edén no existe ninguna instalación que acoja al turista.

En Huamachuco se puede encontrar el pico más elevado de La Libertad, ubicado a 30 Km. aproximadamente de la ciudad, es el Cerro Waylillas, en la comunidad rural de Cushuro, a sólo 45 minutos de la ciudad. Por su ladera norte, aún se encuentran res­tos de lo que fuera el Camino Imperial de los Incas que unía el Cuzco con Cajamarca, el cual se pierde siguiendo la sinuosidad del horizonte. En sus faldas se puede apre­ciar la Laguna Negra llena de mitos y leyen­das sobre sus orígenes. Para subir al Cerro Waylillas no existe transporte público, es necesario contratar transporte particular; sin embargo para el Chaccu (Festival Regio­nal de la Vicuña), la movilidad es más ase­quible. La ceremonia del Chaccu consiste en juntar las vicuñas capturadas y amarrar en una de sus orejas una cinta peruana; después se le extrae sangre a cada animal para combinarla en un vaso. Con la sangre mezclada, se untan las frentes de los padri­nos y de los participantes del matrimonio. Posteriormente, las jóvenes vicuñas son devueltas a sus corrales, en donde seguirá la actividad con la captura de los adultos para la extracción de su cotizada fibra. Las vicuñas fueron traídas de Pampa Galeras de Ayacucho en el año 2004.

La festividad más importante y declarada Patrimonio Cultural de la Nación (decreto publicado en el Diario Oficial El Peruano, el pasado 28 de Julio, en la Resolución Vi­ceministerial N° 685-2011 del Ministerio de Cultura) es la “La Fiesta en Honor a la Virgen de Alta Gracia”, patrona de Huama­chuco. El día central de su fiesta es el 15 de Agosto, pero las celebraciones inician el 29 de Julio con la parada del “gallardete” y terminan el 30 de Agosto con la bajada del mismo. El gallardete es una bandera elevada en uno de los mástiles más gran­des, donde los campesinos del lugar se en­cargan de seleccionar al árbol de eucalipto más grande, lo transforman en mástil y lue­go lo trasladan a la Plaza de Armas, y pro­ceden a izarlo junto a la bandera; para ello participan muchísimas personas y lo hacen con sogas muy gruesas y largas, es todo un acontecimiento, ya que el gallardete tiene que verse desde lugares muy lejanos e in­dicará que Huamachuco está de fiesta. La gran parada del gallardete es un aconteci­miento muy especial para los huamachu­quinos que se remonta a 500 años atrás y que se realiza en homenaje al dios Atagujo, adorado por los huamachucos, como tribu­to a la fertilidad y en agradecimiento por las buenas cosechas.

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