Vuelve la fiebre del oro
por Seby el 26 Feb 2009, en Crónicas, El Mundo Hoy
La fiebre del oro vuelve a renacer por la crisis
Los mercados financieros han demostrado ser de todo menos una apuesta segura en los últimos tiempos y la mejor muestra es la propia Bolsa española, que en 2008 ha registrado el peor primer semestre de su historia. Si a esto le unimos las tensiones inflacionarias y las incertidumbres que todavía rodean a la recuperación de las principales economías del mundo tenemos un el cocktel perfecto para huir del riesgo y buscar un refugio.

La fiebre del Oro
Muchos analistas bursátiles siguen recomendado estar en liquidez, es decir, fuera de los mercados, mientras que otros expertos apuestan por invertir en activos tradicionalmente más seguros, generalmente de renta fija, como pueden ser los depósitos. El problema en estos casos es que las rentabilidades que ofrecen no consiguen ni siquiera superar la inflación tras las últimas subidas del IPC. Sin embargo existen inversiones alternativas en las que sí es posible obtener jugosas rentabilidades, si bien no son aptas para todos los bolsillos en primer lugar por su elvado precio y en segundo porque son encesarios bastantes conocimientos del mercado en concreto.
El oro es uno de esos sectores que generalmente actuan como refugio en momentos de incertidumbre. Entre sus ventajas figuran que se trata de una ctivo sin pasivo, perfecto para los momentos en los que se registra un alto nivel de endeudamiento y riesgo de burbujas (como la inmobiliaria que acaba de estallar). Sin embargo, su mayor virtud, al igual que ocurre con el petróleo, es que se trata de un bien finito y que es difícil que pierda su valor. Rafael Pampillón, profesor del Instituto de Empresa, explica que la escala del precio de la onza de oro es “una huída hacia la calidad” ante la caída del dólar y además “proporciona una cobertura que blinda al inversor ante las subidas en la inflación”. De momento, tras un arranque de año espectacular y ligeras bajadas el metal preciado vuelve a pisar fuerte y se acerta a la barrera de los 1.000 dólares por onza que superó por primera vez a comienzos de 2008.
A todo esto hay que añadir la ventaja de que su precio no está controlado por ningún Gobierno y que en España está exento de IVA, algo que por ejemplo no ocurre con la plata, gracias al artículo 140 de la Ley del Impuesto sobre el Valor Añadido 37/1992. Esto supone un ahorro del 16% que no hay que abonar por este concepto.
Medios para invertir en oro
La inversión en oro se puede hacer por diferentes caminos. El primero y más directo es comprar físicamente el mental, lo que se traduce en adquirir lingotes o monedas de oro de 24 kilates. El mercado más importante para la enterga inmediata de oro es el ’spot’, situado en Londres, aunque también hay otros centros donde el comercio es importante como India, China, Singapur, Turquía, Italia y Estados Unidos.
Se puede invertir directamente en oro físico, de 24 kilates, lingotes o monedas. El mercado más importante del oro destinado a la entrega inmediata es el ’spot’, localizado en Londres. India, Oriente Medio, China, Singapur, Turquía, Italia y Estados Unidos son también mercados importantes de comercio de oro físico. En España también hay algunas empresas que se dedican a su venta, aunque OroDirect es la única que lo hace como inversión.
En cualquier caso, la compra de oro físico plantea varios inconvenientes, empezando por el precio de las barras que oscila entre los 5.000 y los 20.000 euros dependiendo de su pureza. A esto hay que añadir su custodia y que se trata de una activo que no genera ningún tipo de renta de forma periodica.
Por suerte para quienes deseen evitar el problema de tener que guardar los lingotes existe la posibilidad de certificados de depósito. A través de ellos al comprador se le entrega un certificado de que es poseedor del oro, pero no tiene que guardarlo, con lo que se ahorra el coste del transporte y mantenimiento.
También hay otras fórmulas más asequibles y que no implican la compra directa de oro. Se trata de invertir esta materia prima a través de los mercados financieros y de los futuros sobre el oro más concretamente. En este sentido, una de las particularidades de esta operación es que el diferencial entre compra y venta es mínimo y es una de las mejores opciones para los pequeños y medianos inversores. Eso sí, como ocurre con el resto de futuros, hay que estar pendiente de la evolución del activo en el mercado y de las fechas de vencimiento.
Por último, quienes sufran la ‘fiebre del oro’ pueden acudir al mercado de fondos de inversión tradicionales y ETFs. Esta es en realidad la opción más habitual para los inversores particulares, aunque se trata de una oferta relativamente nueva para los españoles y todavía no existen demasiados prodcutos de estas características.
En realidad los fondos de inversión también plantean dos alternativas. La primera pasa porque inviertan directamente en futuros del oro, generalmente en cestas con alguna otra materia prima. La segunda consiste en invertir en acciones de compañías mineras o relacionadas con el sector. En este último caso se puede decir que estos fondos todavía no están actuando como refugio, ya que no se empezarán a ver rentabilidades extraordinarias hasta que las empresas de extrancción incluyan los márgenes de precio en sus resultados.
Autor. José Trecet. Analista técnico de Financialred.com

Compradores de Oro
No hay más que ver en las calles, abundan los compradores de oro.









